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Puches dulces en cortaditos (simulacro para la vuelta a las cartillas de racionamiento)

Hoy, os traemos una receta-simulacro para ir practicando de cara a la vuelta a las cartillas de racionamiento que ya se están empezando a usar en España. Ahora, en el Neolenguaje Orwelliano, “cupones de alimento”.

Actualmente Millones de estadounidenses están sobreviviendo gracias a las cartillas de racionamiento, a esta modalidad de acceder a las  “Raciones del hambre” se les ha unido recientemente España. Desde el 1 de Septiembre, han vuelto las cartillas de racionamiento a Extremadura, en la que 4.000 cacereños acuden a instituciones de la beneficiencia para poder comer. Señores, volvemos a los tiempos de la tía “Paca, la culona”.  Pero claro, los tiempos cambian, y de los míseros años de la posguerra hemos pasado al hambre sin posguerra. ¡Hay que ver cómo progresamos!.

 

Sólo hay que echar la mirada a los primeros años del franquismo y el manejo del lenguaje que se traían entre manos por medio de la propaganda política y la publicidad manipuladora. Hoy en día, como otrora, la miseria se disimula bajo una capa de neolenguaje . ¡Señores, disfruten lo votado!… siempre podemos ir a hacer terapia a Ikea o comprar allí una pala muy mona para cavar nuestra tumba.

Pequeña guía del Neolenguaje Orwelliano“.

De la “desaceleración acelerada” de Solbes desembocamos en un “crecimiento negativo”…. ¿y esto cómo se come, con cuchara o tenedor?… Sigamos en nuestro periplo por el neolenguaje. Como nos hemos pasado tres pueblos “viviendo por encima de nuestras posibilidades”, mientras que los verdaderos responsables de la situación económica se frotaban las manos desde los paraísos fiscales, nos castigan con un “cambio en la ponderación de los impuestos”, ¡ojo, no seáis mal pensados!, que el Gobierno no nos ha subido los impuestos, solo ha realizado un cambio en la ponderación de los mismos. Ahora, todos tenemos que arrimar el hombro y realizar un “esfuerzo colectivo”, hablando en roman paladino, vamos, que nos han endiñado por imposición vía orto unos recortes de derechos sociales y salariales, mientras que ellos se lo siguen llevando crudo.

Pero no os preocupéis que nuestros dirigentes, tan sesudos ellos, se han preocupado de “flexibilizar el mercado laboral“, “úsease”, que los trabajadores  pierden sus derechos para que a la clase empresarial les sea más fácil practicar el despido libre y no tenga irse con sus empresas a las  quintas chimbambas para contratar a trabajadores de los “güenos”, de los que no se quejan  por muy deplorable que sean sus condiciones laborables. ¡¡Tócate los bemoles!! (en neolenguaje, hablando en plata o en esperanto).

 

Mientras tanto, desde este infame e infumable blog de cocinillas que os tiene hasta la coronilla, habrá que ir afilando el ingenio para poder llevarnos algo apetitoso a la boca con ingredientes “basic” (como se dice ahora para ir de “cool” por la vida. De la teoría pasaremos a la praxis utilizando un poco de harina, agua, aceite, azúcar, y unos granillos de anís verde para convertirlos en unos “Cortaditos de Puches Dulces”, una receta de la posguerra que me dictó mi “agüela” mientras tejía unos calzoncillos de calceta calienta huevos para mi abuelo.

 

Cortaditos de Puches dulces al aroma de Semillas de Anís verde

* Tres o cuatro cucharadas de Aceite de girasol

* Una cucharada de Anís verde (facilísimo de encontrar y barato en cualquier súper)

* 5 cucharadas de Harina de trigo (al gusto de cómo quieres de espesas las puches, con estas 5 cucharadas de harina el resultado serán unas puches para cortar y comer con los dedos).

* Dos vasos de agua pelá y mondá

* Tres cucharadas de azúcar (la cantidad y el tipo de edulcorante es un poco al gusto, vaya)

* Opcional. Un puñado de nueces u otro fruto seco más económicos como los cacahuetes (si no te llega el bolsillo para nueces ni “nuezos” puedes echarle unos cuadritos de pan tostado, que es lo que se le echaba en época de posguerra)

¡Vamos a la praxis moviendo el coxis!

1 – Tuesta las semillas de anís verde y la harina con el aceite de girasol en una sartén de 10 a 20 segundos sin dejar de remover y con fuego al mínimo.

2- Añade el agua, las nueces o frutos secos y el azúcar y deja cocer durante un minuto aprox y sin dejar de remover.

3- Retira del fuego y vuelva en un recipiente no muy hondo, repartiendo la masa con una cuchara o espátula.

4 –¡Al frigo!, hasta que enfríe (aprox 1 horica). Corta y come con los dedos que saben más ricas.

 

La calidad de las fotos como veréis, van en consonancia con el “estilazo y glamour” de vida unido a las cartillas de racionamiento y mierdaeurismo. Pá que luego digáis que no somos coherentes,ea.

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Púding de las sobras de los macarrones de yo no sé cuándo

¿Os toca los “anacolutos” cuando coméis macarrones y os sobran?. ¡Pues hala! ya tenéis el ingrediente principal del púding de la foto, que está la cosita muy mala para ir por ahí desperdiciando comida.

Púding de las sobras de los macarrones.

Puding-con-las-sobras-de-los-macarrones-del-domingo

Foto y receta de Hogarutil

Ingredientes para 4-6 integrantes del conjunto dentro del conjunto de la reunión para zampar.

* – 250 gr. de sobras de macarrones (ya sean a la bolognesa, carbonara… el caso es que tengan algo de salsita)
* – 200 gr. de jamón cocido (opcional)
* – 250 gr. de queso que funda bien
* – 1 cebolla y pimiento rojo u otro tipo de verduras si los queréis “enverdurar” un poco el púding
* – 4 huevos
* – Un yogur natural
* – Un vaso de nata líquida (opcional)
* – Queso rallado
* – Aceite de oliva
* – Sal y especias italianas (opcional)

1_ Saltea en una sartén con un chorrito de aceite las verduras hechas trozos pequeños que hayas elegido. Cuando estén a tu gusto (dente, blancas, casi papilla…sobre gustos no hay nada escrito), añade los taquitos de jamón y las sobras de los macarrones cocidos.

2 – Unta con mantequilla o aceite un molde para horno o microondas. Rellena el molde alternando con capas de la mezcla de los macarrones, y el queso fundente cortado en dados.

Bate en un cuenco el yogur, los huevos, la nata y una “flush” de sal. Vierte esta mezcla sobre todo el tinglado que has puesto en el molde y espolvorea con el resto del queso rallado.

3 – Hornea a 180° C durante 25-30 minutos o en el microondas hasta que veas que el huevo está bien cuajado. Deja que se temple antes de desmoldar.

Ingredientes silvestres y gratuitos para tus recetas: Jalea y Vino de Bayas de Escaramujo… y de cómo cagar en el campo

Hoy estrenamos la sección “ingredientes silvestres y gratuitos”, recolectados del campo, los parques públicos, los montes o bosques…

La primera de la serie jalea y vino de escaramujo (bayas de rosal)

Además para que vayas educadito para la recolección silvestre te incluimos un curso express de cómo cagar en el campo para no dejarlo hecho una mierda. No apto para urbanitas.

Los humanos (las humanas un poco menos, pero haberlas, haylas) cuando descubrimos un paisaje natural agradable (o también suele suceder en la casa de los suegros), nos entra un cierto instinto primario de marcarlo como les sucede a la gran mayoría de animales mamíferos. Pues nada, como buenos salvajes rousseaunianos y acogiéndonos a “el hombre nace libre, pero en todos lados está encadenado” demos rienda suelta a todos nuestros instintos primarios pero eso sí, con educación. La falta de educación y concienciación se hace patente en en las inmediaciones de los parkings de las zonas de escalada (Albarracín, La Pedriza, Riglos…). Que te expliquen dónde evacuar y qué hacer con el resultado parece a priori una chorrada que todo el mundo suponemos que sabemos, pero debería ser una asignatura obligatoria en todos los cursos de actividades que se practican en la naturaleza (barrancos, senderismo, escalada…).

Sin que el “anda y vete a cagar al monte” se considere apología de delito ecológico, tan sólo decir que en las mejores condiciones una mierda humana tardará más de un año en desaparecer, le sobrepasará en el tiempo el papel higiénico si es que lo utilizas y ya muérete si hablamos de pañales, compresas o tampones.

Una ñasca sin tapar adecuadamente se convierte en un aromático y poco favorecedor visualmente foco de infección rodeado de moscas como elefantes. Algunos de los “bichitos” protozoos que campan a sus anchas en las boñigas humanoides son la Giardiasis y el Criptosporidio (si alguna vez tengo un hijo, le pondré este último nombre tan molón) que producen una enfermedad que puede contraerse al beber agua infectada por depósitos fecales.

Al hacer un agujero en la tierra y enterrar las heces, evitamos que los organismos causantes de enfermedades se propaguen. No hace falta cavar un hoyo medida tumba, con que entierres tu “caca-frutti” a 20 cm del suelo en un terreno seco es suficiente. Si remueves con un palo el regalito y lo mezclas con tierra acelerarás el proceso de descomposición, pero claro, ya sé que es pedir demasiado y que esta acción sólo la harías si te hubieses tragado el anillo de oro y diamantes de la boda de la abuela.

Es muy importante no defecar a menos de 60 metros de zonas cerca de cursos de agua o con previsión de inundarse por alguna razón. Si excretas a temperatura bajo cero permanentemente, debido a la inexistencia de actividad bacteriana, directamente la recomendación es llevarse la mierda de allí.

Por supuesto, el papel higiénico (y las toallitas, compresas…) hay que llevárselos para tirarlos a un sitio más adecuado, léase basura por tu bien, aconsejamos llevar encima (o debajo) bolsas con cierre estanco del tipo de las que venden para los alimentos.

Así que reflexionando sobre todas estas normas de educación e higiénicas, hemos creado nuestro propio “modus operandi”:

1 – Esconderse y agazaparse detrás de unos matorrarles con cuidado de no desollarte el trasero si el arbusto es espinoso. Te aseguras de que no estés culo mirando a alguna carretera, colegio o monasterio de monjas.

2 – Se hace un hoyo en la tierra seca con alguna piedra, palo o con los pies.

3 – Se caga, defeca, depone, evacua, excreta, descarga, se hacer de vientre, o simplemente se hace caca (¡cómo mola el word reference de sinónimos del “internete”!). Se limpia uno con unos cantos lo más lisos y redondeados posibles evitando nuestras “sufridas en silencio” o sino con los helechos u hojas de los alrededores. Se recomienda saber distinguir de las ortigas.

4 – Se tira con cierta delicadeza una piedra de cierto tamaño encima de la boñiga para que ningún afortunado lo pise. Se tapa el hoyo.

5 – Nada más llegar a casa, se acuerda uno de lavarse bien el trasero y de quitarse las zurraspas de donde se encuentren, textiles o enganchadas en los tarzanetes.

Fuente descachifollada: desnivel.com

Ahora que tenemos el culo desatrapado,vamos a por la receta de los atrapaculos, úsease bayas de escaramujo de rosal.

El escaramujo, garamitos, tapaculos o bayas de rosal cultivado o silvestre se utiliza principalmente por su riqueza en vitaminas: carotenoides y sobre todo la vitamina C (8 veces mas que una naranja). Las bayas cocinadas en forma de jaleas, mermeladas o vino sirven para tonificar y se recomiendan en estados convalecientes o de anemia.

Por su contenido en taninos las bayas son adecuadas para tratar la diarrea y para la digestión. Cuece unos 50 grms de bayas de escaramujo en un litro y medio de agua. Contra la diarrea, bebe tres tazas al día. Conserva el preparado en un lugar fresco no más de 48 horas.

Jalea de escaramujos de rosas silvestres o de jardín urbano

foto y receta escachifollada de : micocina

Se consigue una jalea acidulada. Las jaleas se usan igual que las mermeladas, las puedes usar untadas en pan, con queso, o para preparar pasteles o para glaseados de carnes a la brasa.

Si quieres la jalea transparente y que no se enturbie, cuando cuezas el zumo con el azúcar, retira la espuma que se vaya produciendo.

* 1 kg de bayas de escaramujo muy maduras
* 1 litro de zumo de manzana (sin azúcar añadido) o de agua
* Azúcar la cantidad que se suele usar es de 100 grs por cada 100 ml
* El zumo de medio limón
* Esencia de vainilla (opcional)

¡¡ A ello!

1 – Lavar las bayas de escaramujo y cortarlas por la mitad o directamente pasarlas con la batidora

2 – A una olla con el litro zumo de manzana o el litro de agua y cocer durante 30 minutos a fuego lento. Colar por un colador con gasa o por un chino.

2 Bis- Dejar reposar dos horas

3 – Pesar el líquido que nos ha salido y añadir la misma cantidad de azúcar, el zumo de medio limón y unas gotas de esencia de vainilla.

4 – Vuelve a cocer removiendo de “allá pa cuando ” hasta que veas que adquiere textura de jalea.
Deja enfriar un poco y mete la jalea en botes esterilizados cerrando herméticamente. Guarda en el frigo.

Vino de escaramujo:

* 200 gramos de bayas de atrapaculos
* 100 gramos de azúcar
* Tres tazas normales de vino blanco.

1 – Quitar las semillas a las bayas

2 – Añade el azúcar y el vino, y dejar macerar una semana.

3 – Al cabo de este tiempo, filtra

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Queso con vinagreta de lavanda

Crema de Cebolla Caramelizada Creativa


Foticos y receta de los crujientes de queso de :Pimientarosa que es un apetecible blog donde encontraréis entre otras cosas “Cocinar sin Recetas”, para los que pasan de medidas y les gusta improvisar.

Cuando la camarada Yolanda Lucas Sin Pelucas me mandó esta receta y vi la cebolla como ingrediente principal, varias preguntas se apelotonaron en mi mente… ¿a la extendida práctica de “pelarse la cebolla” se la denomina “onion-ismo”?. ¿Es razonable que las plantas que te hacen reír estén prohibidas y las que te hacen llorar se puedan obtener y consumir libremente?.
Con la cabeza acebolletada por tan relevantes preguntas me dispongo a pasaros la receta presupuesto mierdaeurista elevada a “bocato di cardinale”.

Crema de Cebolla Caramelizada Monodosis (para un mierdaeurista solitario)

* Una cebolla grande ande o no ande
* Un chorrito de Aceite de oliva
* Agua cantidad para cubrir la cebolla frita.
* Un flush de Sal.
* Media Pastilleja de caldo de verduras
* Medio puñadejo de Azúcar

1 – Picas la cebolla antes de que ella te pique a ti y la sofríes en un poquito de aceite y sal. No olvides marearla cada dos por tres.

2 – Cuando empieza a estar transparente, le echas medio puñadejo de azúcar. Déjala que se dore y caramelice. Aparta un poco de cebolla caramelizada para la puesta en escena de después.

3 – Después cubre lo justito con agua y cueces y “enriqueces” con la pastilla de caldo vegetal hasta que está bien tierna.

4 – Si es necesario, le puedes quitar un poco del agua de la cocción antes de triturarla, la idea es que la crema quede espesita, sin necesidad de haber añadido patata, ni nata ni quesitos ni aditamentos de esos que nos descuadran el presupuesto.

Para darle un puntejo de creatividad

1- Pon al enano de la casa a rallar el queso curado que lleva meses por tu casa adquiriendo la textura de un meteorito.

2 – Con las lascas de queso, forma pequeñas formas circulares y dorarlas en una sartén con una gota de aceite o de mantequilla. Cuidado que enseguida se tuesta y se pega. Sácalas y déjalas en una rejilla para que se mantengan crujientes para meterlas el diente.

Os sorprenderá lo suave que queda y lo que reconforta, para las noches de invierno que se aproximan. ¡Probadlo!

Rosquillas esponjosas y facilonas en 10 minutos


Rosquillas esponjosas y facilonas aromatizadas al jengibre, anís y canela

No señor, estas rosquillas no son unas rosquillas del montón (aunque os las comeréis a montones). Son rosquillas esponjosas y facilonas de hacer (no hay que dejar reposar la masa, ni son esas rosquillas secas y terrosas que se te quedan pegadas en el gaznate cuando las engulles. Esponjosas, facilonas y aromatizadas al jengibre y canela, y hechas en tiempo record, mientras tenéis a los invitados-okupa en el sofá esperando la merendola.

Pilla los ingredientes de a continuación y a la batidora o thermomix con ellos, a darles cuatro meneos bien dados:

* Un huevo

* 4 o 6 cucharadas de azúcar (según el grado goloso del equipo practicante de la receta)

* Medio sobre de levadura en polvo tipo Royal (el medio paquete que te sobra, esnífale por las napias si quieres tener una experiencia psicotrópica con levitación incluida).

* Un chorrito de anís tipo del mono, castellana… (yo le he metido un chorreón de whisky y no ha habido quejas)

* Dos cucharadas de semillas de anís verde, salteadas antes en una cucharada de aceite de girasol. Si este ingrediente te incordia en sobremanera y no tienes a mano, con el chorreón de licor que le eches te sobra y te basta.

* Zumo de una naranja

* Medio brick de nata líquida de cocinar (opcional, ¡esto es opcional!, que luego “me ponéis verde” por incluir nada más y nada menos que nata líquida en una receta mierdaeurista.

* 1/4 de cucharadita de jengibre en polvo (puedes pasar del “jengi” si no te pone su peculiar toque de sabor y aroma).


Ahora toca amasar a mano, no sufras que
son dos meneos y listo.

* Harina de repostería o de la normal de trigo que tengas por casa. La cantidad es la que admita el “gua-gua-rreteo” que tenemos entre manos. La cantidad necesaria es la que necesites hasta que consigas una masa que justo no se te pegue a los dedos-porra que ostentas. (1/2 kg más o menos para que te orientes).

Con la ayuda visual de la foto se supone que sabréis que hacer con la masa que habéis tenido entre manos. Sólo avisaros de que NO moldéis las rosquillas muy regordetas, que se fríen enseguida por fuera y no da tiempo a que se cocinen bien por dentro.

* Aceite de girasol para freír las “rosquis”. Importante: fríe las rosquillas con el aceite a temperatura media, sin que llegue a humear, que se achicharran por fuera y se quedan crudas en el interior.

* Azúcar glass (pulveriza con la batidora azúcar normal), la mezclas con la canela y santas pascuas. Espolvorear con la mezcla “azucarcanelistica” las rosquillas nada más freírlas.

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