Risotto con sobras del Pleistoceno medio, lo más nuevo





Risotto con sobras del Pleistoceno medio.


Un Risotto que va de “sobrao”. 

Este Risotto con sobras del Pleistocenco medio hay que agradecérselo al camarada Barrabás y a su santo, que nos lo ha mandado demostrando sus grandes dotes en “ingeniería culinaria mierdaeurista” y su sentido del humor. A ver si el señor Barrabás le coge el gustillo a esto de dar recetas “de sobra”, y se unen a menudo vía recetario a “engordar” el engendro “cultomierdaeurista” que estamos creando.

Ahí va la sugerencia de Barrabás :

La inspiración para esta receta me llegó de la mano de esos inefables paquetes de salchichas gordas que contienen 3 salchichas. Con lo cual, siempre que mi santo y yo cenamos perrito caliente nos sobra una salchicha y al día siguiente ya sabemos que para comer hay arroz de sobras, digo risotto.

Ingredientes para 2 seres vivos:

– Taza de arroz de grano corto. Habréis leído por ahí que el risotto solo se puede hacer con arroz carnaroli… JA-JA-JA. Mientras no le eches arroz Brillante, la cosa va bien.

Salchicha que te sobró el día antes.

– “Cacho” fuet desangelado de esos que siempre andan por la nevera y nadie se come.

– “Puñao” de guisantes congelados o de lata (si son de lata, lávalos un poco antes de usarlos).

Ajo molido o troceadito y laurel.

1/2 Pastilla de caldo (vegetal, si nos ponemos sibaritas)

– Vino blanco para cocinar.

– Aceite de oliva.

– Sobre de queso parmesano rallado (o lo que quede de él en la nevera).

 

A “risottear” :

1- Coge una cazuela grande, para que tenga más superficie y se evapore mejor el caldo.

2- Echa un chorro de aceite de oliva y dora un poco el ajo y el laurel.

3- Luego echa la salchicha y el fuet cortados a taquitos pequeños. Si el fuet está muy duro porque lleva en la nevera desde el pleistoceno medio (esto suele pasar con las sobras), evitarás añadirle un “cacho” de dedo al guiso,  si lo cortas con un cuchillo de sierra mejor,que mejor. Si no tienes fuet, puedes echarle alguna otra sobra que tengas de salchichón o de lomo (¿lomo? ¿qué es eso?).

4-Fríelo todo un poquito a fuego no muy fuerte y removiendo para que suelte el saborcillo.

5-Seguidamente, incorpora los guisantes y el arroz y sigue removiendo un par de minutos.

6-Después añade 1 buen chorretón de vino blanco y 2 tazas y media de agua.

7-Cuando vuelva a hervir, comienza a contar 20 minutos, baja el fuego para que haga chup-chup” y le endiñas la 1/2 pastilla de caldo. Ahora según los italianos de verdad dicen que el risotto hay que removerlo todo el rato por algún extraño motivo esotérico, así que ya sabes lo que tienes que hacer mientras vas haciendo hambre mientras vas haciendo hambre.

Seguro que habrás visto algún programa del Arguiñano donde te dice que para hacer arroz tienes que tener una cacerola con caldo hirviendo al lado, para poder echarle más caldo al arroz si ves que se queda seco. Gilipolleces. Si ves que se te queda seco, coges la taza, la llenas hasta la mitad de agua, la calientas en el microondas 30 o 40 segundos, le pones una pizca de sal y a la cazuela. Te cuidado y NO calientes más el agua, porque esas historias que cuentan sobre el agua y el microondas son ciertas.

-Cuando se vayan cumpliendo los 20 minutos de cocción, ve probando el arroz, para ver si ya está hecho y si necesita sal (no suele necesitar mucha, por el embutido y la pastilla de caldo que has puesto), añade el queso parmesano y remueve. ¡TACHÁN! Ya está.

*Un TRUCO MISERABLE: si no tienes mucho queso, sustituye 1 taza de agua por 1 taza de leche, que leche tendrás, digo yo, por muy mierdaeurista que seas.
*Truco para el corte de las salchichas, y el fuet o si eres afortunado el lomo.

NO veas la TV mientras cocinas.




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