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Ingredientes silvestres y gratuitos para tus recetas: Jalea y Vino de Bayas de Escaramujo… y de cómo cagar en el campo



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Hoy estrenamos la sección “ingredientes silvestres y gratuitos”, recolectados del campo, los parques públicos, los montes o bosques…

La primera de la serie jalea y vino de escaramujo (bayas de rosal)

Además para que vayas educadito para la recolección silvestre te incluimos un curso express de cómo cagar en el campo para no dejarlo hecho una mierda. No apto para urbanitas.

Los humanos (las humanas un poco menos, pero haberlas, haylas) cuando descubrimos un paisaje natural agradable (o también suele suceder en la casa de los suegros), nos entra un cierto instinto primario de marcarlo como les sucede a la gran mayoría de animales mamíferos. Pues nada, como buenos salvajes rousseaunianos y acogiéndonos a “el hombre nace libre, pero en todos lados está encadenado” demos rienda suelta a todos nuestros instintos primarios pero eso sí, con educación. La falta de educación y concienciación se hace patente en en las inmediaciones de los parkings de las zonas de escalada (Albarracín, La Pedriza, Riglos…). Que te expliquen dónde evacuar y qué hacer con el resultado parece a priori una chorrada que todo el mundo suponemos que sabemos, pero debería ser una asignatura obligatoria en todos los cursos de actividades que se practican en la naturaleza (barrancos, senderismo, escalada…).

Sin que el “anda y vete a cagar al monte” se considere apología de delito ecológico, tan sólo decir que en las mejores condiciones una mierda humana tardará más de un año en desaparecer, le sobrepasará en el tiempo el papel higiénico si es que lo utilizas y ya muérete si hablamos de pañales, compresas o tampones.

Una ñasca sin tapar adecuadamente se convierte en un aromático y poco favorecedor visualmente foco de infección rodeado de moscas como elefantes. Algunos de los “bichitos” protozoos que campan a sus anchas en las boñigas humanoides son la Giardiasis y el Criptosporidio (si alguna vez tengo un hijo, le pondré este último nombre tan molón) que producen una enfermedad que puede contraerse al beber agua infectada por depósitos fecales.

Al hacer un agujero en la tierra y enterrar las heces, evitamos que los organismos causantes de enfermedades se propaguen. No hace falta cavar un hoyo medida tumba, con que entierres tu “caca-frutti” a 20 cm del suelo en un terreno seco es suficiente. Si remueves con un palo el regalito y lo mezclas con tierra acelerarás el proceso de descomposición, pero claro, ya sé que es pedir demasiado y que esta acción sólo la harías si te hubieses tragado el anillo de oro y diamantes de la boda de la abuela.

Es muy importante no defecar a menos de 60 metros de zonas cerca de cursos de agua o con previsión de inundarse por alguna razón. Si excretas a temperatura bajo cero permanentemente, debido a la inexistencia de actividad bacteriana, directamente la recomendación es llevarse la mierda de allí.

Por supuesto, el papel higiénico (y las toallitas, compresas…) hay que llevárselos para tirarlos a un sitio más adecuado, léase basura por tu bien, aconsejamos llevar encima (o debajo) bolsas con cierre estanco del tipo de las que venden para los alimentos.

Así que reflexionando sobre todas estas normas de educación e higiénicas, hemos creado nuestro propio “modus operandi”:

1 - Esconderse y agazaparse detrás de unos matorrarles con cuidado de no desollarte el trasero si el arbusto es espinoso. Te aseguras de que no estés culo mirando a alguna carretera, colegio o monasterio de monjas.

2 – Se hace un hoyo en la tierra seca con alguna piedra, palo o con los pies.

3 – Se caga, defeca, depone, evacua, excreta, descarga, se hacer de vientre, o simplemente se hace caca (¡cómo mola el word reference de sinónimos del “internete”!). Se limpia uno con unos cantos lo más lisos y redondeados posibles evitando nuestras “sufridas en silencio” o sino con los helechos u hojas de los alrededores. Se recomienda saber distinguir de las ortigas.

4 – Se tira con cierta delicadeza una piedra de cierto tamaño encima de la boñiga para que ningún afortunado lo pise. Se tapa el hoyo.

5 – Nada más llegar a casa, se acuerda uno de lavarse bien el trasero y de quitarse las zurraspas de donde se encuentren, textiles o enganchadas en los tarzanetes.

Fuente descachifollada: desnivel.com

Ahora que tenemos el culo desatrapado,vamos a por la receta de los atrapaculos, úsease bayas de escaramujo de rosal.

El escaramujo, garamitos, tapaculos o bayas de rosal cultivado o silvestre se utiliza principalmente por su riqueza en vitaminas: carotenoides y sobre todo la vitamina C (8 veces mas que una naranja). Las bayas cocinadas en forma de jaleas, mermeladas o vino sirven para tonificar y se recomiendan en estados convalecientes o de anemia.

Por su contenido en taninos las bayas son adecuadas para tratar la diarrea y para la digestión. Cuece unos 50 grms de bayas de escaramujo en un litro y medio de agua. Contra la diarrea, bebe tres tazas al día. Conserva el preparado en un lugar fresco no más de 48 horas.

Jalea de escaramujos de rosas silvestres o de jardín urbano

foto y receta escachifollada de : micocina

Se consigue una jalea acidulada. Las jaleas se usan igual que las mermeladas, las puedes usar untadas en pan, con queso, o para preparar pasteles o para glaseados de carnes a la brasa.

Si quieres la jalea transparente y que no se enturbie, cuando cuezas el zumo con el azúcar, retira la espuma que se vaya produciendo.

* 1 kg de bayas de escaramujo muy maduras
* 1 litro de zumo de manzana (sin azúcar añadido) o de agua
* Azúcar la cantidad que se suele usar es de 100 grs por cada 100 ml
* El zumo de medio limón
* Esencia de vainilla (opcional)

¡¡ A ello!

1 - Lavar las bayas de escaramujo y cortarlas por la mitad o directamente pasarlas con la batidora

2 - A una olla con el litro zumo de manzana o el litro de agua y cocer durante 30 minutos a fuego lento. Colar por un colador con gasa o por un chino.

2 Bis- Dejar reposar dos horas

3 – Pesar el líquido que nos ha salido y añadir la misma cantidad de azúcar, el zumo de medio limón y unas gotas de esencia de vainilla.

4 – Vuelve a cocer removiendo de “allá pa cuando ” hasta que veas que adquiere textura de jalea.
Deja enfriar un poco y mete la jalea en botes esterilizados cerrando herméticamente. Guarda en el frigo.

Vino de escaramujo:

* 200 gramos de bayas de atrapaculos
* 100 gramos de azúcar
* Tres tazas normales de vino blanco.

1 – Quitar las semillas a las bayas

2 – Añade el azúcar y el vino, y dejar macerar una semana.

3 – Al cabo de este tiempo, filtra

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