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Cinco estrategias para no pagar en los restaurantes

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Acabo de ver un artículo muy interesante en yorokobu. Copio y pego que hoy hay prisa.


Técnica 1: Haciendo alarde de indignación

Dónde: En un restaurante de Cerdeña (Italia).

Quién: Flavio Briatore.

Cómo: Flavio Briatore’, aquella noche el playboy salió de un restaurante de Cerdeña cuya cuenta le pareció excesiva gritando al dueño “no pienso pagarte la cuenta, prefiero dar 1.000 euros de propina a cada camarera”… amenaza que no llegó a cumplir.

Y la cuenta ascendía a: 2.086 euros, que no es dinero (para él, se entiende).

Técnica 2: Caminando hacia atrás y alegando perdida de memoria por golpe en la cabeza

Dónde: En El Bulli (España).

Quién: Pascal Henry, reputado bon vivant suizo.

Cómo: Pascal Henry sólo era un mensajero con ínfulas de ricachón ocioso. En 2008 decidió hacer una ronda por los 68 restaurantes que cuentan con tres estrellas en la famosa guía Michelín. El restaurante que por aquel entonces regentaba Ferrá Adriá en la Costa Brava hacía el número 40 de la lista Henry, pero por alguna razón (tal vez se le atragantó la nieve de pepino), el gourmet se fue sin pasar por caja. Tardaron dos meses (y algún helicóptero) en localizarlo y, para entonces, no se acordaba de nada, se justificó el gachó.

Y la cuenta ascendía a: Lo que venía siendo el menú degustación (40 platos): entre 200 y 350 euros.

Técnica 3: Saliendo a echar un pitillo

Dónde: En prácticamente todos los bares chic de Londres (Reino Unido).

Quién: Janis Nords, tunante letón.

Cómo: Nords se ganó el apodo de “emperador del simpa” gracias a su desparpajo para cenar en los restaurantes más in de Londres e irse sin pagar, diciendo que salía afuera para echar un cigarrillo (cuántos simpas ha fomentado la ley antitabaco). Un juez de Londres condenó en 2010 a Nords a ser expulsado de los seis distritos más chic de la ciudad, en un esfuerzo para mantenerlo fuera de los más exclusivos restaurantes de la capital.
Y la cuenta ascendía a: 18.000 euros, entre pitos y flautas.

Técnica 4: Saltando desde el rascacielos

Dónde: En el bar de la azotea un rascacielos de Melbourne (Australia).

Quién: Cuatro tíos como salidos de Reservoir Dogs.

Cómo: “La operación simpa del Bar Lui tuvo una ejecución digna de ‘Ocean’s Eleven’”, según relata el blog República Insólita: Cuatro tipos encorbatados entraron en el local con otras tantas mochilas, se tomaron un par de rondas de cócteles, se pusieron las mochilas con los paracaídas y se dirigieron a la terraza desde donde saltaron al vacío. En la calle, les esperaba un coche para culminar la huida por las calles de Melbourne.

Y la cuenta ascendía a: Poca cosa: unos 140 dólares australianos (estimación propia).

Técnica 5: Pasándole la minuta al capitán

Dónde: En la discoteca Billionaire, del billonario Flavio Briatore, en Cerdeña (Italia).

Quién: Seis rusos, tres chicos y tres chicas, que tenían aparcado el yate enfrente del garito.

Cómo: En animada francachela, los seis rusos pidieron no una ni dos, sino 90 (noventa) botellas de champán Cristal, a casi 1.000 euros la unidad. A la hora del cierre le dijeron al camarero que la cuenta la pagaba en patrón del yate, que estaba aparcado “justo enfrente”. Pero el patrón del yate no debía de tener a mano los 86.000 euros de la minuta y nunca pasó por caja. Briatore, que será playboy pero no un pusilánime procedió a denunciar a los rusos.

Y la cuenta ascendía a: 86.000 euros.

Fuente:

Leche de avena: cómo hacer en casa este cóctel molotov de salud

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Tras el interés suscitado con el post sobre cómo hacer leche de soja cagando leches y respondiendo a las demandas de camaradas ávidos de averiguar cómo leches pueden hacer otros tipos de leches vegetales fácilmente en sus hogares…espera que cojo aire…¡¡ssssniiiffff!!…los condecorados escribas de este nefasto blog dictaminamos que :

¡¡Leches, vamos a darles a esta peña lo que desea no vaya a a ser que se pongan de mala leche y nos metan una leche entre oreja y oreja!!.

Así que en consecuencia nos vemos obligados a emitir varios documentos acreditativos de lo chupao que es hacer las leches vegetales en casa y sus recetas anexas.

Comenzaremos por la LECHE DE AVENA

Al parecer esta leche es la leche. Las fibras solubles que contiene la leche de avena son geniales, totales y mega-guay-del-abiguays, que traducido a efectos prácticos quiere decir que te ayuda a reducir los niveles de colesterol malo, regordete y aceitoso que corre por tus venas y colaboran a que el colesterol rebueno aumente. Es ricachona en proteínas, ya que contiene seis aminoácidos de los ocho que se consideran esenciales. En el kit de salud también se incluyen hidratos de carbono (no, no te pondrás como una vaca), grasas (de las buenas) y un porrillo de vitaminas y minerales.”To” esto que suena tan saludable te lo proporciona la leche de avena.

Para hacer leche de avena en casa sólo tienes que seguir estos sencillotes y rápidos pasos.

* Media taza de copos de avena
* Un litro de agua
* 80 grms de azúcar o el endulzante que prefieras, stevia, azúcar integral…
* Un flush de sal
* Una cucharada pequeña de aceite de girasol
* Si tienes por casa esencia de vainilla, prueba a añadir unas gotitas, le va de miedo.

¡Vamos a ello, que esto se hace en un abrir y cerrar de fuegos!!

1 – Mezcla la avena con el agua, el aceite de girasol, el azúcar y el flush de sal.
2 – Sube el fuego hasta que llegue a hervir y luego baja el fuego al mínimo.
3 – Deja cocinando al fuego 4 o 5 minutos. Apaga el fuego, añade la esencia de vainilla y déjala reposar durante 10 minutos.

4 – Filtra la leche de avena con un paño fino o gasa.

Se conservan máximo 48 horas en la nevera.

Albóndigas “High Class” de caballa con salsa de calabacín a precio “low cost”

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Albóndigas “High Class” de caballa con salsa de calabacín a precio “low cost”

 

Os pasamos una receta de nuestro camarada Paco Goes (que el tío se ha “currao” hasta los precios en la receta, que son palabras mayores para unos atorrantes condecorados como los que escriben en este torrido blog). El camarada Goe ha añadido el dandinismo al mierdaeurismo, lo que produce unos resultados muy hedonistas para el paladar. Lo podéis comprobar con sus albóndigas de caballa en salsa de calabacín “High Class” , que tienen una pinta para chuparse los dedos. Eso sí, chupároslos con estilo, al más puro estilo del dandi del anuncio de “Maritini”. Hasta “Maniano Kakajoy”, tan dandinista que es él, ha caido en la tentación y no ha podido resistirse a chuparse los dedos con estas albóndigas “High Class”.

A unar mierdaeurismo con dandinismo:

Pillamos un par de caballas en el mercado. A mi me suelen salir en el mercado de Bailén en Málaga por unos 80 ctms la pieza.

También nos hace falta acelgas o espinacas (acelgas son más baratas). En mi caso las suelo comprar por 1,5€ dos manojos y para la receta necesitamos un manojo (400-500grs. aprox.) solamente.

Para la salsa necesitamos un par de calabacines (1,2€ de los caros), una patata y una cebolla.

Lo primero es cocer las acelgas lo que haremos de la siguiente manera: primero las lavamos bien y nos quedamos sólo con las hojas (los tallos o pencas, los coceremos aparte para hacernos una tortillita con un par de huevos, una opción “fetén” para la cena). Las escaldamos unos 8 minutos en agua hirviendo, las sacamos y las escurrimos bien…

Por otro lado, tenemos que dejar las caballas finas… Sobre limpieza de los pescados hay mil vídeos y entradas en la red por lo que me resumo a deciros que hay que dejar los filetes de caballa en daditos de entre 1 y 0,5 cm a ser posible y sin rastro de piel y espinas. Otra opción es probar con dos piropos a la pescadera/o para ver si surten efecto, se enrolla y nos deja las caballas pelás y mondás de espinas.

Ahora llega el momento de máximo guarreo, hacer las albóndigas… Las acelgas bien escurridas (casi estrujadas más bien) las mezclamos con los dados de caballa y trocitos de media cebolla. Añadimos pan rallado hasta que nos quede una masa que podamos trabajar (mejor ir añadiendo pan rallado poco a poco viendo la textura que queremos conseguir… que no se quede un mazacote…), y vamos haciendo las bolitas… Como se pegará la masa a las manos proveeros de un platito con vinagre y agua para mojar las manos entre bola y bola…Comunicado de última hora, añade dos huevos batidos a la masa pescadera-acelgadera de las albóndigas para que la masa se aglutinen mejor.

Una vez que tenemos las bolas hechas vamos a marcarlas, para lo cual echamos un poco de aceite en la olla y una vez esté bien caliente echamos las bolas y mareamos sólo un poco para que queden selladas por fuera pero crudas por dentro.

Aparte, vamos a hacer la salsa. Primero pochamos la cebolla a fuego bajo, una vez que este transparente añadimos la patata cortada en dados y los calabacines en dados también… cuando estén pochaditos (unos 10-15 minutos) los pasamos a un vaso de batidora y los trituramos y voilá, crema de calabacín. A la crema le podemos añadir las especias que consideremos adecuadas, yo la dejo virgen pues me gusta mucho el sabor del calabacín en todo su ser.

Tenemos las bolas marcadas, tenemos la crema de calabacín; ¡¡dejemos que se conozcan!!. Sobre las albóndigas dejamos caer el contenido del vaso de la batidora y ponemos a fuego lento unos 10 minutos y ya está.

Podéis añadir los complementos que os parezcan para realzar el sabor, por ejemplo, un aceite con ajitos fritos para echar por encima le va muy bien…

Coste para 4 personas (tirando por lo alto):

* Caballas 2€ (sustituidlas por sardinas u otro pescado graso si está mejor de precio)
* Acelgas 1€
* Calabacines 1,5€
* Otras verduras y complementos 2€

Total: invito a los colegas a comer y quedo como un dandi por 6,5€

Buñuelos de la India, espectaculares y muy fáciles de hacer

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buñuelos-de-la-India

Visto en : gulabjamun

Los espectaculares dulces Gulab Jamun, fáciles y rápidos de hacer

Hay personas que tienen divididos a los seres humanos en dos categorías; los que han visitado la India y los que no. Y es que viajar a ese colorido pañuelo impregnado de Vida y de muerte, llamado India te puede cambiar la percepción de la vida hasta extremos nada desdeñables. Los que han visitado alguna vez la India sabrán de que sentimiento estoy hablando.

Los buñuelos indús que os traemos hoy, se llaman Gulab Jamun. Son unas esponjosas bolitas de masa aromatizadas con agua de rosas y canela. Quedan muy presentables aun invirtiendo poco tiempo y esfuerzo.

Trastos culinarios :

* 1/2 Taza de harina

* 1/2 Vaso de leche tibia (si tienes leche de burra, más exótica te parecerá la receta, sino con leche de vaca te puedes apañar)

* 150 g. De leche en polvo  (¿la tienes de camello de tres jorobas?, ¡¡buagh, vaya mierda de despensa que hay en tu dulce hogar!!, échale entonces leche en polvo de la que pilles y miraremos hacía otro lado)

* Una cucharadita de levadura en polvo

* Dos  peras cortada o rallada en trocitos pequeños, rocíala con zumo de limón para evitar que se oxide (en la receta original hindú no lleva pera, pero ya nos vais conociendo)

* Aceite de girasol, sol, sol, saca los cuernos al sol…pon una cucharada de este aceite.

* Una cucharada de  azúcar (el refinado normal puede servir, no vamos a pedirte integral ecológico de caña, así que no te apures)

* Agua de azahar (en farmacias, tiendas hindús y algún súper)

* Un “flush” de canela en polvo

Namasté y vamos a “comencé”

1 – Esta parte la puede hacer hasta un niño. Mezclas todos los ingredientes del apartado “trastos culinarios” y los amasas, sin poner ascos de tener las manos pringosas.

2 – Te embadurnas las manos con aceite de girasol y haces bolines del tamaño de las de un futbolín.

3 – Mientras que dejas reposar las bolas para que suba la levadura, puedes poner tus “bolas” (si eres de género machitoman) en forma, prietas y compactas como dos rambutanes peludos practicando diez veces los ejercicios que practican los sadus (hombres santos) de la India. Comprobarás que a estos “tiarrones” ni les pesan los años, ni los kilos.

Freímos las bolas (las que hemos hecho con la masa, porque sospecho que si has practicado los “santos” ejercicios de la India, ahora mismo debes de tener tus “bolas” más calentitas que las de un ciclista en pleno Agosto) en aceite caliente hasta que las veas con un color dorado Sol naciente.

Para el almibar.

* 4 Tazas de agua (no hace falta que sea del Ganges, por muy santa que sea siempre te llevas algún trozo de cadáver a la boca.

* 2 Tazas de azúcar (del blanco guarro ultra refinado que tomamos el 99% de los que pululamos por el mierdaeurismo os valdrá)

* 2 Cucharadas de agua de rosas (en farmacias, tiendas hindús, y algún súper)

* Una cucharada de canela en polvo

Mezclas todos los bártulos comestibles del almibar en un cazo, lo llevas a ebullición, retiras y zambulles en este dulce líquido las bolas una vez fritas.

Recomendaciones.
Si quieres que la receta te quede “bollywoodiense”, añade a la masa de las bolitas, almendras picadas, una cucharada de nueces picadas, una cucharada de pasas y una pizca de cardamomo molido. No os lo he puesto en la receta primera porque se supone que esto es un blog de mierdaeurismo, y luego los puristas mierdaeuristas me atizan con una vara en toda la “tocha”.

* Si es la primera vez que haces este dulce hindú, utiliza el doble de ingredientes que se te indica en la receta, porque te sabrán a poco.

Llega el “lonchafinismo” como consecuencia de la crisis

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De los términos “cool” nuncabajismo y aterricismo tan de moda en aquellos gozosos años burbujeros, ahora hemos pasado al “lonchafinismo” y al “madmaxismo”.

El “lonchanifismo” y el “madmaxismo” cada vez están ganando más adeptos. Estos seguidores nacidos del caldo de cultivo de la crisis actual, crece de forma proporcional al número de desempleados. Si conoces a alguien que presuma de llevar el tupper al trabajo para no almorzar en el bar, aguantar los zapatos hasta que las suelas estén combadas, conducir el Ford Fiesta a puntita de gas, rellenar la botella de Solán de Cabras con agua del grifo o aparcar el coche a 200 metros de casa para ahorra gasolina… no lo dudes, tienes ante ti a un miembro honorífico de la tendencia más “chic” del momento. Esta nueva especie evolutiva recurre a la modificación de sus hábitos alimenticios a base de reducir el tamaño y calidad de las viandas en pro de conseguir cierta solvencia monetaria.

Para la mayoría el “madmaxismo” y “lonchafinismo” no son una opción, sino una forma de vida. Claro,que también existen esos “dementes” que eligen de forma totalmente libre, pertenecer al cada vez menos selecto club del lonchafinismo. Esos “piraos” por la vida a los que les pone todo lo que tenga que ver con “downshifting, el lema de “menos es más” y cambian de buena gana el consumismo por el “lonchafinismo”.

La historia del lonchafinismo, parece un poco más compleja. Todo apunta a que el término fue acuñado en un conocido foro burbujista de internet, cuando uno de sus participantes observó mientras hacía cola en la charcutería de un conocido hipermercado español como el charcutero preguntaba a todos sus clientes si preferían las lonchas de jamón de york finas o gordas, a lo que la mayoría respondían: “finas no, finísimas”. Este hecho se asoció a un intento por sacar el máximo número de lonchas posibles para un mismo peso de jamón de york como medida cutre y socialmente disimulada que ayudase a llegar a final de mes a muchas familias ahogadas por la crisis.

El madmaxismo podría definirse como el estadio superior al burbujismo. Este término nace en honor a la película Mad Max (donde se mostraba un mundo en decadencia en el que había que sobrevivir como fuese) y hace referencia a distintas técnicas de supervivencia ante la crisis: desde cultivar tu propio huerto hasta comprarte un rifle para proteger tus propiedades (esta última opción menos en línea con este pacífico blog).

Oráculo de saber : Elblogsalmon

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