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Cómo limpiar la nevera en condiciones: 8 pasos que deberías seguir

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nevera-guarra
Ya va tocando limpiar el frigo…

Por lo visto, limpiar el frigorífico es una actividad que la gente no hace correctamente. Los más guarros se limitan a pasar una bayeta cuando la mierda acumulada comienza a gemir, pero se requiere mucho más que eso si pretendemos mantener limpio el frigo y que no se nos estropee antes de tiempo. Menos mal qe desde elconfidencial.com nos ofrecen un puñado de consejos expertos (8 pasos a seguir) para llevar a cabo la tarea como el Señor manda: Aunque no lo creas, lo estás haciendo mal: aprende a limpiar la nevera como es debido.

Y sobre todo, nunca olvidéis esta reflexión: “No te engañes, nunca jamás vas a consumir ese pepinillo que lleva en un bote desde hace dos años. Y si lo haces probablemente acabarás con diarrea”

Una muy buena receta para el éxito

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Receta

11 reglas de higiene de la OMS que deberías seguir en tu cocina

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Claves seguridad cocina

 

Algunas de las siguientes Reglas de Oro higiénicas parecen obvias, pero a veces nos las pasamos por el forro, ya sea porque vamos cagando leches o porque estamos hasta los mismísimos de cocinar. Otras veces, lo que nos parece lógico dista mucho de ser lo correcto. Mucha gente no tiene ni zorra idea a lo que se exponen al guarrear sin saberlo y sin quererlo en la cocina.

 

* No laves los huevos si no los vas a cocinar inmediatamente.

Si eres de los pulcros que lavan los huevos antes de utilizarlos, tienes que usarlos inmediatamente. Razón, lavándolos te cargas la cutícula compuesta por una proteína llamada ovoporfirina que sella los poros de la cáscara del huevo. Cuando fregoteas los huevos, los poros de la cáscara se abren y las bacterias y microorganismos viajan hacia el interior del huevo a toda leche.

* No laves un pollo crudo debajo del chorro del grifo.

Mucha gente lava el pollo con agua de grifo antes de cocinarlo, pensando que es lo más higiénico… y mira tú por dónde, resulta que es una gran cagada. Y es una cagada porque aumenta el riesgo de contaminación cruzada, ya que las salpicaduras de agua dispersan las bacterias por toda la cocina, contaminando elementos próximos como otros alimentos, cubiertos, trapos, bayetas, etc etc. Es decir, no sólo es que no eliminemos las bacterias del pollo (u otras aves de corral), sino que propagaríamos gérmenes como los de la Salmonella o la Campylobacter. Nada menos…

 

* No consumas leche sin pasteurizar

Si consumes leche cruda (con todos sus gérmenes y sabor), que no está pasteurizada, puedes pillar una de estas hermosas enfermedades.

 

* Carnes, pescados y lechuceos de repostería, ¡al frigo o al congelador!.

No dejes nunca los alimentos cocinados a temperatura ambiente a no ser que desees que tu encimera se convierta en una orgía de microbios multiplicándose. Manténlos refrigerados por debajo de 5ºC.

 

 

* Mayonesas caseras. Por muy ahorrador y comprometido con las 3R (reutilizar, reciclar, reducir) que seas, aquí no vale reutilizar las sobras.

Los huevos a menudo son los protagonistas en brotes de toxiinfecciones alimentarias, especialmente en salmonelosis. Los establecimientos de restauración están obligados a usar ovoproductos para no liarla parda.

 

 

* Calienta bien los alimentos para cargarte los microorganismos.

Pero !ojo¡, la temperatura que debe de alcanzar el alimento es como mínimo 70ºC en el centro. No sirve eso de darle un calentoncillo para templarlo.

 

 

* Si te mola el rollo de comer pescado crudo. Congélalo durante varios días antes de consumirlo.

Razón, junto con el pescado crudo puedes zamparte unas cuantas larvas del parásito anisakis de las que a menudo está infectado el pescado. Horas después de haberte zampado el ceviche… ¡ay cariño!, no sé qué me pasa, vomito y tengo un dolor de barriga de miedo. Si tienes suerte, a veces, se llega a expulsar las larvas tosiendo, pero lo más seguro es ir a hacerle una visita al médico.

 

 

* No poner en contacto alimentos crudos con los ya cocinados.

Los alimentos ya cocinados se contaminarán de gérmenes todavía vivitos y coleando que estén en los alimentos crudos. Tampoco uses utensilios que hayan estado en contacto con alimentos crudos; cuchillos, tablas, manos…

 

 

* No tener la cocina como una pocilga y lavarse las manos antes de cocinar.

No tendríamos ni que mencionarlo, de evidente que es. Pero siempre hay alguno que se despista.

 

 

* Los alimentos fuera del alcance de insectos, roedores y animales de compañía.

Mantener los recipientes de almacenaje bien tapados para evitar que insectos pongan huevos en el interior.

 

 

* Cocinar únicamente con agua potable.

No se debe beber ni usar agua para cocinar procedente de pozos u otros orígenes que no esté potabilizada. Hay bacterias que no la palman con el calor.

 

Estos datos son de la OMS (Organización Mundial de la Salud). Si quieres ver el manual completo sobre higiene en la cocina de la OMS  pincha en este enlace

seguridad en cocina

Qué dicen tus heces de tu salud

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Escala Bristol

 

El asunto  puede tomarse a cachondeo, pero fuera de coñas, echar un vistazo a tu “creación” te puede dar valiosas pistas sobre el estado de tu salud y de si la dieta que sigues está siendo la adecuada. Dos entendidos del tema llamados Lewis y Heaton se pusieron manos a la obra y estudiaron multitud de muestras fecales. De este estudio, salió la escala de heces de Bristol, que nos permite reconocer el tipo de heces y la información que éstas nos proporcionan sobre el estado de nuestra salud.  Hoy en día la tabla es utilizada en medicina en muchos hospitales. Así que vamos a ello, ¡conoce cómo es tu mierda! 

 

 

grafico heces bristol1

 

Tipo 1: Cagar como las ovejas

Tí@, estás deshidratad@ y estreñid@. No te acomodas en tu “trono” todos los días. La culpa, tu dieta seguramente sea pobre en fibra y frutas e ingieres poca agua. Toma alimentos integrales; pastas, arroz, pan… Una cucharada de aceite de oliva tomada en ayunas durante varios días ayuda al transito intestinal, al igual que tomar semillas de linaza puestas en remojo durante la noche.

 

Tipo 2: Como una salchicha pero con grumos.

En el camino de convertirte en un/a estreñid@. La expulsión es difícil y te las ves moradas para evacuar, tus “regalitos” emplean un tiempo de transito colónico largo. Más fibra y más agüita, “amigüit@”.

 

Tipo 3: Tus deposiciones parece una morcilla agrietada.

Vas mejorando, ese mojón tira a normal, aunque no se considera un mojón óptimo.

Tipo 4: Como una salchicha; o culebra, lisa y blanda.

¡¡ Felicidades!! ¡¡Es la mierda perfecta !!

Sí, lo has conseguido, tienes la mierda ideal, unas “serpientes” suaves y lisas. Tu dietas es equilibrada y estás bien hidratad@. Vas a “plantar un pino” 1 vez al día.

 

Tipo 5: Trozacos de masa pastosa con bordes definidos.

Heces que pasan bastante rápidamente por el aparato digestivo. Por lo general, este tipo de heces están unidas a las comidas fuertes.

 

Tipo 6: Fragmentos blandos y esponjosos con bordes irregulares y consistencia pastosa.

Cuidadín, porque puede ser indicativo de que vas directo hacia una diarrea. Cuida tu dieta a base de comidas suaves, arroz, té, pollo a la plancha…

Tipo 7: Acuosa, sin pedazos sólidos, totalmente líquida. ¡La has cagado, tienes diarrea! 

Puede ser debido a un cambio de dieta a lo bestia (típico en los viajes exóticos). Otras posibles causas pueden ser el haber ingerido alimentos contaminados o a una gastroenteritis. El arroz cocido y el té son alimentos que ayudan a equilibrar el transito intestinal. Si al cabo de un par de días sigues cagándote-patas-abajo haz una visita a tu médico.

Si has llegado hasta aquí, tu vida ya no será la misma. No podrás evitar echar una ojeada a tu “creación”.
Buena cagada.

Vía: cienciasycosas

Cómo cocinar con una lata… sin electricidad ni gas

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¿Qué necesitamos para cocinar con un bote? Pues un bote (el del vídeo es una lata de melocotón en almíbar), una vela, un cuchillo, un encendedor, un poco de sal, aceite… y la zampa (un huevo, una hamburguesa… habrá que tener en cuenta el diámetro de la lata a la hora de elegir la comida). Bien es cierto que aunque esta idea procede del mundillo de la supervivencia, tal como está el patio (¿os suena el nuevo eufemismo “pobreza energética”?) vamos a tener que acostumbrarnos a poner en práctica este tipo de “trucos” en nuestros hogares. En fin… vídeo va:

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