Archivo para el 06/12

20 secretos inconfesables de los restaurantes



Yo confieso secretos inconfesables, tretas y demás “fechorías” que son realizados en una gran mayoría de restaurantes y vistos por mis propios ojos a lo largo de más de 20 años trabajando en el mundo de la restauración.

Yo confieso:

1 – Caca-huetes

Los cacahuetes pelados que te ponemos de acompañamiento junto a tu bebida, llevan un extra gratuito de bacterias coliformes. Así quedó demostrado en un análisis llevado a cabo en el 2003 por el Evening Standard de Londres. En el 70% de los casos los cacahuetes contenía enterobacterias, que también se encuentran en las heces. En el estudio se comprobó que sólo el 58% de la clientela que entra al baño en un restaurante, se lava las manos. Los cacahuetes pelados se reciclan al igual que otros frutos secos pelados que se ponen como aperitivo, ahí tenéis la clave.

2 – El limón de “Magia” Bórax.

Si algunos productos empiezan a perder su frescura, se les añade zumo de limón para que neutralice ese sabor enrarecido de la comida que está comenzando a estropearse. Además el limón mata muchas bacterias.

3 – ¡Camarero, mi copa tiene tropezones!

Los lavavajillas de las copas de muchos restaurantes, necesitan que les vacíen y les llenen de agua limpia varias veces a lo largo de la jornada. Si hay mucho ajetreo en el restaurante, ese cambio de agua sucia nos lo pasamos por los “webs”, y te lavamos las copas con el agua sucia de haber lavado las decenas de copas anteriores a la tuya.

4 – Limones con todo su “sabor”.

Los limones que te ponemos en forma de rodajitas en las bebidas, no los lavamos ni de coña. Se les quita la pegatina (algunas veces hasta eso se nos olvida), se cortan y los manoseamos (los camareros no usan guantes) para depositarlos en un recipiente hasta que llegan a tu vaso de bebida. Lo siento por los que comen todo ecológico.

5 – ¡¡Corred, corred malditos, que hay prisas!!.

Los peores días para ir a un restaurante son los días de fiesta, (día de la madre, día de todos los santos, día del borrego, días en el que todo el mundo sale, etc….). Con tanto ajetreo, todo el proceso, desde que haces tu pedido, hasta que la comida llega a tu mesa, se desbarata.
Por ejemplo, si al camarero se le cae algo de comida desde tu plato, muy seguramente, lo recogerá y volverá a ponerlo en el plato y ¡¡hala, para la mesa, que hay prisa!!. Las copas y vasos ni siquiera se meten en el lavavajillas, se les enjuaga debajo del grifo y santas pascuas.

6 – Ahora que están tan de moda esos contrastes de texturas en los platos

Si nos caes mal, tardamos un poco más de la cuenta para servirte, es nuestra venganza por ser como eres. Los más retorcidos te escupirán en la comida. Al fin y al cabo un gapo (o un moco en los casos más repelentes) es muy difícil de detectar entre la multitud de texturas y colores de tu plato. Así que intenta ser un poco más amable con nosotros (por la cuenta que te trae).

7 – ¡Uy, que majos, por cortesía de la casa!

El pan con aceite que te ponemos en la mesa, los pinchos, aperitivos o los platitos de aceitunas denominados “por cortesía de la casa” se recicla de una mesa a otra. Estos aperitivos sirven para estimular tu apetito y sed, por eso estamos aleccionados para endiñártelos antes de que mires la carta y pidas.

8 – Señor, le recomiendo estos percebes que están a punto de perecer, están “de muerte”, oíga.

Las recomendaciones del maitre que aparecen en la carta, por lo general abarcan desde el plato que se les esta quedando retrasado, al plato en el que ganan más pasta.

9 – ¡¡Zorra, putón desorejado, puto roñoso, tacaño sin escaño, piiiiii!!…)

Si no nos dejas propina, antes de que estés saliendo por la puerta del restaurante te estaremos poniendo de usurero (y otros “cariñosos” apelativos) para arriba, por muy tía buenorra que seas o tío más enrollado. Si vuelves a ese restaurante, la próxima vez muy posiblemente no te tratarán tan bien.

10 – Ains, por fin voy a poner en práctica lo aprendido en mi cursillo de cata de vino.

Si el restaurante, no es un restaurante de lujo (incluso en éstos sucede), comienzas a realizar toda la parafernalia en torno a una copa de vino recién servida (oler, comprobación de rastro en paredes de la copa, mirar el color del vino al contraluz), nosotros, los camareros, estaremos pensando delante de tus narices que eres un oligofrénico petulante y pretencioso. Pondremos en conocimiento de nuestros compañeros nuestro hallazgo con un “¡¡ya tenemos al “gilipolli” de turno, en la mesa tal!!”. Te mirarán de reojo como a un mono de feria.

11 – ¡¡Uy, hemos llegado por los pelos!!

Si llegas 15 minutos antes del cierre de cocina, nos “cagaremos en tus muertos y en los de tus vecinos y en los hijos de tus otros vecinos” con una forzosa sonrisita dibujada en nuestras caras demacradas después del curro de 10 horas.

12 – Por favor camarero, para mí, un café cortado, descafeinado, corto de café, con la leche desnatada y en taza de desayuno.

Si eres una de esas mesas grandes que piden los cafés de uno en uno y cada café distinto (cortado, con la leche fría pero con espuma, con leche corto de café, descafeinado-que-tengo-los-nervios de-punta-por-la-comunión-de-manolito!, café solo, pero con tres goticas de leche…) lo más seguro es que todos acabéis tomando el mismo tipo de café, creyendo que cada uno toma el café que ha pedido.

13 – Suicidios inexplicables, reanimación bajo el agua.

¡Uy, que al cocinero se le ha “suicidado” el entrecotte, tirándose en caída libre desde la parrilla hasta el suelo!. No pasa na de na, el calor mata todos los “bichitos”, se pasa el entrecotte por debajo del grifo de agua y vuelta a la parrilla. Que-asco-por-favor.

14 – Polis buenos, polis cagones.

Si eres un agente de la ley en servicio, no se te ocurra olvidarte la pistola en la cisterna del wc después de desalojar tu vientre. Algún camarero lo recogerá como si de un juguete se tratara y puede acaecer una desgracia en la que aparecerá tu número de licencia. Surrealista, pero real, te lo digo yo que lo he vivido.

15 – Nuestra tarta casera, “de la casa”, hecha en esta casa está de lujo, señora.

En muchos restaurantes, los postres, tartas caseros y demás equis caseros, no son hechos en el propio restaurante. Se los proporcionan pastelerías diariamente. En algunos casos, siguen siendo caseros (pero de la pastelería), lo malo es que muchos restaurantes alardean de que son postres caseros propios. Ni que decir del incremento de precio, al no hacerse el postre casero en el propio restaurante.

16 – Camarero, por favor, los espaguetis del niño sin azúcar

Para que a los niños les guste la comida del restaurante, añadimos un extra de azúcar a la mayoría de los platos que piden.

17 – Por favor camarero, quite ese iceberg de mi copa.

Por deseo expreso del jefe, te pondremos hielos a “tutti pleni” en los whiskys y bebidas caras. Mayor cantidad de hielo, menor cantidad de bebida. Por los mismos deseos vendedores del jefe te obsequiaremos con aperitivos saladísimos, para que inviertas en bebidas para calmar tu sed.

18 – ¡Comida recién hecha!

La mayoría de los platos son preparados en cocina horas antes de que tú los pidas. Se mantienen calientes en recipientes puestos al baño maría. Cuando pidas tu plato, el cocinero le dará el toque final.

19 – ¡Que niños más ricos!… para meterlos directamente en el horno.

La verdad es que se nos llevan los demonios cuando nos toca servir una mesa con muchos mocoso, perdón niños angelicales, entre los comensales. Lo disimulamos diciendo ¡¡qué ricos!!, cuando en verdad queremos decir… ¡¡qué cochinos, como han dejado la mesa!!.

20 – Jarra de agua que cae como un jarro de agua fría cuando te la niegan.

Por deseo expreso de la directiva, no te pondremos una jarra de agua en la mesa, aunque vengas de atravesar el desierto del Gobi. El agua de botella quita más la sed, según un jefe mío muy de marketing. Tan sólo tienes que levantarte y pedir un vaso de agua tras otro en la barra (aunque sólo sea a modo de queja). Hasta ahora no he visto negar un vaso de agua en la barra en ningún bar.

Nota para no dar la nota: todas estas actividades “clandestinas” son llevadas a cabo en una gran mayoría de restaurantes, lo que no significa que muchos establecimientos no sean completamente dignos de toda nuestra confianza. Por otro lado, estas actuaciones se dan en restaurantes de todas las categorías.

Macetas comestibles heladas



Macetas comestibles heladas, las cuales puedes hacer sin ser un experto culinario y sin pasar calor en la cocina. La cara de sorpresa que se les dibujará a tus invitados será para filmarla.

Visto en lothis.com

Activado el plan de emergencia en Ciudad Real para evitar el hambre



La situación paupérrima que están atravesando centenares de familias en la provincia de Ciudad Real (a parte de en muchos otros lugares de la geografía española) ha hecho activar un plan de emergencia contra el hambre.

Cada familia recibirá dos de cada tres meses un cheque valorado en 30 euros, a multiplicar por el número de miembros que componen la familia. Por cada hijo menor de tres años recibirán 60 euros en vez de los 30 euros por cabeza anteriormente mencionados. El programa de ayuda tiene una duración total de nueve meses. Cada familia que cumpla los requisitos estipulados podrán cobrar la ayuda un máximo de cinco meses. Los cheques-ayuda unicamente se podrán utilizar para comprar alimentos en los establecimientos señalados por la Diputación provincial.

Otra opción (aunque mucho más indigesta) es zamparnos a los banqueros y políticos. A esos “seres”, que han llevado este país a la ruina económica y moral a través del capitalismo salvaje y la mezquindad sin escrúpulos ni límites (con algo de nuestra ayuda, todo hay que reconocerlo). La chicha de banquero, me han dicho que está muy rica aunque algo dureja. Aunque no es fácil de cazar. O todavía no hay suficiente hambre. Muchos alegaran contra está opción !!no a la comida basura!!!. Los politiflautas en crudo producen serias molestias estomacales,tales como acidez e indigestión.Y además, ahora los Omeprazoles y Almax van a ser más caros.
Los contertulios meneantes tienen mucho al respecto que decir.

Lo próximo será volver a las cartillas de racionamiento.

DIY: cómo hacer una lámpara con cucharas desechables



Lámpara hecha con cucharas de plástico desechables

Una moderna y original lámpara hecha fácilmente, y dando una segunda oportunidad a las cucharas de plástico que se van a la basura.Tan sólo necesitan cucharas plásticas, silicona líquida, un cuchillo, una garrafa de 5 litros vacía, y una conexión eléctrica.

Por si no quieres tragarte el vídeo…

lámpara-cucharas-plástico

Pan de yogurt indio hecho sin horno



Pan naan típico de la India. Para cocinarle no necesitas convertir la cocina en una sauna encendiendo el horno. Este pan se hace en una simple sartén (sí, también se puede hacer en el horno si estás en plan masoca).

Para personalizar y enriquecer el pan, le puedes añadir nueces, pasas, semillas de amapola, coco deshidratado, ajo o cebolla frita, comino en polvo, pipas de girasol o de calabaza, especias e hierbas frescas o secas…

A por ello:

* 300 gr de harina

* Cinco cucharadas de agua

* Tres cucharadas de aceite

* 2 yogures naturales sin azúcar

* Un “flush” de sal

* Una cucharadita de levadura en polvo (tipo Royal)

A por ello, segunda parte, que en realidad es lo primero que vas a hacer:

En un cacharro que pilles por la cocina, pon la harina, la sal, la levadura, el agua, el aceite y los yogures Mezclamos y poco a poco vamos añadiendo yogur, y amasando. Añade lo que hayas escogido del apartado de semillas, frutos secos, especias, hierbas frescas…

2 – Guarretea con las manos hasta que te encuentres entre las manos una mezcla que no se te quede pegada.

3 – Ya has guarreado bastante, ¡stop!.Extiende la masa sobre una superficie enharinada y limpia. Si no tienes rodillo de madera te valdrá con una botella de cristal para alisar la masa hasta dejarla fina. Corta la masa en círculos.

Pon a calentar una sartén sin nada de aceite. Cuando esté caliente, extiende los círculos de masa dentro de la sartén y déjalos hacerse durante un par de minutos por cada lado.

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